Cómo eliminar pesticidas de las frutas y verduras

Uno de los problemas de comer frutas y verduras es que no resulta tan fácil como parece evitar los restos de productos químicos, como fungicidas y pesticidas, que las impregnan. Que los vegetales sean todo lo sanos que se supone que deben ser es una preocupación que ha llevado a muchos organismos a buscar las mejores soluciones para evitar que acumulemos en el organismo productos que se han demostrado perjudiciales para la salud.

Una de las conclusiones es que la solución que aplica la mayoría de la gente, que se limita a pasar las piezas de fruta o las verduras unos segundos por el chorro del grifo, no es la peor, aunque resulta mucho más eficaz si se secan frotándolas después a conciencia con un paño limpio y seco.

La solución de lavar los vegetales bajo el chorro del grifo es mejor, dicen los expertos, que hacerlo con la mayoría de productos que se venden ex profeso para ello, aunque tiene el inconveniente de que muchos de los preparados químicos se han diseñado para no disolverse fácilmente en agua, porque el propio riego o las lluvias les restarían eficacia.

Lo mejor sería sin duda consumir productos orgánicos, pero como no todo el mundo se los puede permitir, los investigadores proponen otros sistemas caseros al alcance de todo el mundo.

Muchos de los preparados químicos se han diseñado para no disolverse fácilmente en agua porque el propio riego o las lluvias les restarían eficacia

Agua, lejía, vinagre, bicarbonato

Según algunos estudios lo más eficaz para librarse de residuos potencialmente tóxicos es limpiar las frutas y verduras (no sirve para todas) manteniéndolas unos 15 minutos en una solución de agua con bicarbonato (en una proporción de una cucharada por dos tazas de líquido).

 

Uno de los problemas de comer frutas y verduras es que no resulta tan fácil como parece evitar los restos de productos químicos, como fungicidas y pesticidas, que las impregnan. Que los vegetales sean todo lo sanos que se supone que deben ser es una preocupación que ha llevado a muchos organismos a buscar las mejores soluciones para evitar que acumulemos en el organismo productos que se han demostrado perjudiciales para la salud.

Una de las conclusiones es que la solución que aplica la mayoría de la gente, que se limita a pasar las piezas de fruta o las verduras unos segundos por el chorro del grifo, no es la peor, aunque resulta mucho más eficaz si se secan frotándolas después a conciencia con un paño limpio y seco.

 

 

La solución de lavar los vegetales bajo el chorro del grifo es mejor, dicen los expertos, que hacerlo con la mayoría de productos que se venden ex profeso para ello, aunque tiene el inconveniente de que muchos de los preparados químicos se han diseñado para no disolverse fácilmente en agua, porque el propio riego o las lluvias les restarían eficacia.

Lo mejor sería sin duda consumir productos orgánicos, pero como no todo el mundo se los puede permitir, los investigadores proponen otros sistemas caseros al alcance de todo el mundo.

Muchos de los preparados químicos se han diseñado para no disolverse fácilmente en agua porque el propio riego o las lluvias les restarían eficacia

Agua, lejía, vinagre, bicarbonato

Según algunos estudios lo más eficaz para librarse de residuos potencialmente tóxicos es limpiar las frutas y verduras (no sirve para todas) manteniéndolas unos 15 minutos en una solución de agua con bicarbonato (en una proporción de una cucharada por dos tazas de líquido).

 

Es lo que se deduce de los experimentos realizados por científicos de la Universidad de Massachusetts, que rociaron manzanas con el fungicida tiabendazol y el insecticida fosmet, ambos muy penetrantes y habituales en la agricultura. Posteriormente lavaron una parte de las frutas sólo con agua, otra con una solución de lejía y una tercera con bicarbonato disuelto en agua.

Con sólo tenerlas dos minutos en esta última, se suprimieron más insecticidas que cuando permanecían el mismo tiempo en la lejía o lavadas bajo el grifo. Y también el agua con bicarbonato fue lo más eficaz para eliminar los residuos de todo tipo cuando se mantenían las manzanas sumergidas entre 15 y 20 minutos.

Sin embargo, en ese experimento sólo se comprobaron dos de los muchos químicos que se utilizan en los cultivos, algunos de ellos muy penetrantes. Y éstos no se pueden evitar si no es pelando la fruta. También se ha constatado que el vinagre es un buen remedio, cuyo inconveniente principal es que deja su penetrante sabor y el segundo, que a la larga resulta más caro.

El vinagre es un buen remedio, el inconveniente principal es que deja su penetrante sabor y el segundo, que a la larga resulta más caro

Secar después de lavar

Con todo y con eso, investigadores de la Estación de Experimentación Agrícola de Connecticut (Estados Unidos) llegaron a la conclusión de que el mero hecho de lavar los vegetales y frutas bajo el grifo conseguía reducir los restos de nueve de los 12 pesticidas comprobados.

Después de analizar un total de 196 muestras de lechugas, tomates y fresas constataron que lo que más contribuía a la eliminación de químicos era el hecho de secarlos frotando con un paño.

En otro estudio, publicado en la revista Food Control , comprobaron que si se sumergía la fruta unos 15-20 minutos en agua con sal, en vinagre o en bicarbonato se eliminaban los insecticidas clorpirifos, el DDT, la cipermetrina y el clorotalonil. 

No existe la contaminación cero

Uno de los problemas de comer frutas y verduras es que no resulta tan fácil como parece evitar los restos de productos químicos, como fungicidas y pesticidas, que las impregnan. Que los vegetales sean todo lo sanos que se supone que deben ser es una preocupación que ha llevado a muchos organismos a buscar las mejores soluciones para evitar que acumulemos en el organismo productos que se han demostrado perjudiciales para la salud.

Una de las conclusiones es que la solución que aplica la mayoría de la gente, que se limita a pasar las piezas de fruta o las verduras unos segundos por el chorro del grifo, no es la peor, aunque resulta mucho más eficaz si se secan frotándolas después a conciencia con un paño limpio y seco.

 

 

La solución de lavar los vegetales bajo el chorro del grifo es mejor, dicen los expertos, que hacerlo con la mayoría de productos que se venden ex profeso para ello, aunque tiene el inconveniente de que muchos de los preparados químicos se han diseñado para no disolverse fácilmente en agua, porque el propio riego o las lluvias les restarían eficacia.

Lo mejor sería sin duda consumir productos orgánicos, pero como no todo el mundo se los puede permitir, los investigadores proponen otros sistemas caseros al alcance de todo el mundo.

Muchos de los preparados químicos se han diseñado para no disolverse fácilmente en agua porque el propio riego o las lluvias les restarían eficacia

Agua, lejía, vinagre, bicarbonato

Según algunos estudios lo más eficaz para librarse de residuos potencialmente tóxicos es limpiar las frutas y verduras (no sirve para todas) manteniéndolas unos 15 minutos en una solución de agua con bicarbonato (en una proporción de una cucharada por dos tazas de líquido).

 

 

Es lo que se deduce de los experimentos realizados por científicos de la Universidad de Massachusetts, que rociaron manzanas con el fungicida tiabendazol y el insecticida fosmet, ambos muy penetrantes y habituales en la agricultura. Posteriormente lavaron una parte de las frutas sólo con agua, otra con una solución de lejía y una tercera con bicarbonato disuelto en agua.

Con sólo tenerlas dos minutos en esta última, se suprimieron más insecticidas que cuando permanecían el mismo tiempo en la lejía o lavadas bajo el grifo. Y también el agua con bicarbonato fue lo más eficaz para eliminar los residuos de todo tipo cuando se mantenían las manzanas sumergidas entre 15 y 20 minutos.

Sin embargo, en ese experimento sólo se comprobaron dos de los muchos químicos que se utilizan en los cultivos, algunos de ellos muy penetrantes. Y éstos no se pueden evitar si no es pelando la fruta. También se ha constatado que el vinagre es un buen remedio, cuyo inconveniente principal es que deja su penetrante sabor y el segundo, que a la larga resulta más caro.

 

 

El vinagre es un buen remedio, el inconveniente principal es que deja su penetrante sabor y el segundo, que a la larga resulta más caro

Secar después de lavar

Con todo y con eso, investigadores de la Estación de Experimentación Agrícola de Connecticut (Estados Unidos) llegaron a la conclusión de que el mero hecho de lavar los vegetales y frutas bajo el grifo conseguía reducir los restos de nueve de los 12 pesticidas comprobados.

Después de analizar un total de 196 muestras de lechugas, tomates y fresas constataron que lo que más contribuía a la eliminación de químicos era el hecho de secarlos frotando con un paño.

En otro estudio, publicado en la revista Food Control , comprobaron que si se sumergía la fruta unos 15-20 minutos en agua con sal, en vinagre o en bicarbonato se eliminaban los insecticidas clorpirifos, el DDT, la cipermetrina y el clorotalonil. 

No existe la contaminación cero

 

Una solución más segura es, como hemos dicho, optar por productos ecológicos, porque, aunque no están libres al cien por cien de la contaminación por residuos químicos, sí tiene muchos menos y no tan dañinos como los convencionales.

Mientras en los cultivos tradicionales se autorizan en Estados Unidos unos 900 pesticidas sintéticos, los agricultores de productos orgánicos sólo pueden utilizar un total de 25

También es cierto que no todos los frutos y vegetales llegan al mercado con el mismo nivel de contaminación. De hecho existe una lista, de los llamados los “doce sucios , que incluye los más susceptibles de contener restos de pesticidas.

Son, en este orden, fresones, espinacas, nectarinas, manzanas, uvas, melocotones, cerezas, peras, tomates, apio, pimientos dulces y pimientos picantes.Por el contrario, los menos peligrosos, aguacates, maíz dulce, piña, col, cebollas, guisantes congelados, papayas, espárragos, mangos, berenjena, melón y kiwi.

 

 


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